Oración Centrante

2014

 

Oración Centrante


La Oración Centrante es un método diseñado para facilitar el desarrollo de la oración contemplativa, mediante la preparación de nuestras facultades para cooperar con este don del Espíritu. Es un intento de presentar las enseñanzas de épocas pasadas (i.e. "La nube del No Saber ") en una manera actualizada y para ponerle cierto orden y regularidad. Su objetivo no es el de reemplazar otros tipos de oración; simplemente coloca otros tipos de oración en una nueva y mas completa perspectiva. Durante el tiempo de oración consentimos a la presencia y la acción de Dios dentro de nosotros. En otros momentos nuestra atención se mueve hacia afuera para descubrir la presencia de Dios en todas partes.


La Oración se llama Centrante porque nuestra atención e intención está centrada en Cristo, El es el centro de nuestras vidas. A través de ella consentimos la Presencia y Acción de Dios en nosotros, preparándonos para recibir el don de la contemplación.


En este espacio desmantelamos nuestro "falso yo" producto de nuestros programas falsos de felicidad construidos por nuestras necesidades de: Seguridad y Supervivencia, Poder y Control, Afecto y Estima.

Permitimos que Dios sea el Terapeuta Divino que sana nuestras heridas.
Se recomiendan 2 períodos de 20 minutos al día.


Oración Contemplativa


La oración contemplativa es el desarrollo normal de los dones del bautismo y la práctica regular del Lectio Divina. Podemos creer que la oración es un pensamiento o sentimiento expresado en palabras. Pero esto es solo una expresión de la oración. La oración contemplativa es la apertura de la mente y el corazón - todo nuestro ser - a Dios, el Gran Misterio, mas allá de todo pensamiento, palabra o emoción. Abrimos nuestra percepción a Dios quien sabemos por la fe está dentro de nosotros, mas cerca que el aliento, el pensamiento, el escoger - mas cerca que la conciencia misma. La oración contemplativa es un proceso de purificación interna la cual nos guía, si consentimos, a la unión divina.


Trasfondo Teológico


El don de Pentecostés afirma que Jesus resucitado está entre nosotros como el Cristo glorificado. Cristo vive dentro de nosotros como El Iluminado, presente en todo lugar, en todo momento. El es Maestro vivo quien continuamente envía al Espíritu Santo a habitar dentro de nosotros y a dar testimonio de su resurrección, fortaleciendonos para experimentar y manifestar los frutos del Espíritu y de las Beatitudes tanto en la oración como en la acción.


La Oración Centrante está basada en la enseñanza de Jesús en el Sermón de la Montaña:


"Tú en cambio, cuando vayas a orar entra en
tu aposento y, después de cerrar la puerta
ora a tu Padre, que está ahí en lo secreto,
y tu Padre que ve todo te recompensará":
Mt. 6,6


Los textos que igualmente inspiraron la Oración Centrante fueron escritos por varios importantes contribuyentes a la Tradición contemplativa cristiana, tales como Juan Casiano, Francisco de Sales, Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Teresita de Lisieux, tomas Merton y el autor anónimo de "La Nube del No Saber"


Oración es Relación con Dios


La Oración Cristiana tiene sus raíces en la Palabra de Dios en las Escrituras y en la persona de Jesucristo. Dios toma la iniciativa.
La oración Contemplativa es la apertura de la mente y el corazón, nuestro ser total a Dios. Es un proceso de transformación interior, es una relación iniciada por Dios que nos lleva si nosotros consentimos a la Unión Divina.La Oración Centrante (oración de silencio), es un método para reducir los obstáculos al don de la Oración Contemplativa y para facilitar el desarrollo de los hábitos a responder a las inspiraciones del Espíritu y así profundizar nuestra relación con Dios.


Método de la Oración Centrante, un consentir a la Acción Divina


Facilita el desarrollo de la oración contemplativa, durante el tiempo de la oración, por la intensión de consentir la Presencia y Acción de Dios en nuestras vidas. Nos sentamos cómodamente, cerramos los ojos, nos sosegamos, respiramos profundamente, invocamos al Espíritu Santo e introducimos la "palabra sagrada" como símbolo de nuestra intención. Al venir a nosotros y ser consientes de pensamientos o percepciones, repetimos la "palabra sagrada", para no dejarnos atrapar por ellos.
Así permanecemos 20 minutos, al concluirse el tiempo, oramos repitiendo solemne y lentamente la oración que Jesús nos enseñó: el Padrenuestro.
Continuamos un par de minutos más, con los ojos cerrados.


Los Pensamientos y el uso de la Palabra Sagrada


Bajo la inspiración del Espíritu Santo elegimos una palabra que llamaremos "palabra sagrada" puede ser cualquier palabra ejemplo: Señor, Jesús, Padre, Madre, Abba, Amor etc. Esta "palabra sagrada" es el símbolo de nuestra intención de consentir a la Presencia y Acción de DIOS en nuestro interior.
Sentados cómodamente con los ojos cerrados introducimos silenciosamente la palabra sagrada. Cuando percibimos que nos atrapan pensamientos o percepciones, muy sosegadamente volvemos de nuevo a repetir la "palabra sagrada" para renovar nuestra intención de consentir la Presencia y Acción de Dios en nosotros. Cada vez que la repetimos estamos haciendo un acto de amor y estamos diciendo “Si” a Dios.


Se Profundiza la Relación con Dios


Los frutos de la Oración Centrante (oración de silencio) se hacen notar en la vida diaria, no durante el período de oración. No hacemos la oración para obtener un resultado específico pero la fidelidad a la Oración Centrante (oración de silencio) producirá sus frutos. Un movimiento sutil de desprendimiento se está llevando a cabo que nos impacta en nuestra vida diaria a medida que recibimos la gracia de aceptar y dejar pasar, esto nos dará el fruto de vivir en el momento presente. Muchas veces las otras personas se dan cuenta primero de estos frutos. Ejemplos: capacidad de escuchar, cambio de actitud, no juzgar, paciencia, aceptación de uno mismo y de los demás, servicio e inclinación por ayudar a los demás.


Los primeros frutos que nos podemos dar cuenta en nosotros pueden ser que nos agrade el silencio, la soledad y una sencillez en nuestro modo de vivir.


o Es al mismo tiempo una Relación con Dios y una disciplina para fomentar esa relación.
o Es un ejercicio de fe, esperanza y caridad.
o Es un movimiento que va más allá de una conversación con Cristo es Comunión con Él.
o Hace que nos habituemos al lenguaje de Dios que es el silencio.


PAUTAS


  1. -Escoge una palabra sagrada como el símbolo de tu intención de consentir a la presencia y la acción de Dios en tu interior.

  2. -Sentado cómodamente y con los ojos cerrados, te sosiegas brevemente y en silencio introduces la palabra sagrada como el símbolo de tu intención de consentir a la presencia y acción de Dios en tu interior.

  3. -Cuando te des cuenta de que un pensamiento te ha atrapado, regresa muy sosegadamente a la palabra sagrada.

- Al terminar el período de oración, permaneces en silencio y con los ojos cerrados por un par de minutos más.


Para mas información escribir a esta dirección:

extensioncontemplativainformacion@yahoogroups.com